“Estimo que para el año 2035 se podrán enviar misiones tripuladas a Marte” vaticina el científico Jesús Martínez Frías

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Jesús Martínez Frías
Jefe del Grupo de Investigación del CSIC de Meteoritos y Geociencias Planetarias

La Fundación de Estudios Médicos de Molina de Segura (FEM) ha organizado una nueva conferencia de divulgación científica con la participación del doctor Jesús Martínez Frías, Jefe del Grupo de Investigación del CSIC de Meteoritos y Geociencias Planetarias. El experto planetario estuvo hablando sobre “2021, el año de Marte”, en dos conferencias que tuvieron lugar en los institutos Vega del Táder y Cañada de las Eras. Martínez Frías es director de la Red Española de Planetología y Astrobiología y presidente de la Asociación Internacional de Geoética. Además, participa en dos de las cutro misiones más recientes al Planeta Rojo: la misión MARS 2020 de la NASA y la misión ExoMars (Exobiology on Mars), una misión conjunta de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la agencia rusa Roscosmos.

-¿Cuáles son los principales retos de investigación en geología planetaria?

Los retos más importantes radican en establecer una planetología comparada para investigar los planetas más cercanos, que son Mercurio, Venus, la Tierra y Marte. La geología planetaria es la disciplina más importante en relación con la astrobiología y la búsqueda de vida porque nos permite determinar los ambientes antiguos, en Marte en este caso, ya que conociendo esos ambientes podemos saber qué biomarcadores utilizar para buscar vida. Es fundamental saber qué microorganismos tenemos que buscar.

-¿Hasta qué punto conocemos los planetas que nos rodean?

Durante los treinta o cuarenta últimos años se ha producido una auténtica revolución de los planetas que tenemos alrededor. Incluso, más allá porque sabemos que hay
geología en Plutón, en asteroides, en cometas, en lunas heladas… Dentro de los planetas más cercanos, como Marte y Venus, esa geología está siendo fundamental para conocer el origen y la evolución de esos planetas, así como también el nuestro. Estudiando Marte, estudiamos también la Tierra.

-¿Cómo se puede estudiar lo que ocurrió en otros cuerpos planetarios analizando casos análogos en la Tierra?

Con los denominados análogos planetarios, que son zonas similares que nos permiten trabajar en ellas en forma de laboratorios naturales. En España estamos trabajando en Canarias, concretamente en el geoparque mundial Unesco de Lanzarote, donde estamos desarrollando actividades científicas, educativas y de instrucción de astronautas.

-¿Cree que la investigación científica en Marte todavía nos puede reportar novedades importantes?

Sin duda que sí. Marte tiene la misma edad que la Tierra, unos cuatro mil millones de años, y estuvo activo con agua, mares y océanos durante los primeros mil millones de años. Nosotros tenemos que recomponer, como si fuera las piezas de un puzzle, no solo la estructura actual de Marte, sino la pasada con todos los procesos que estuvieron actuando y se solaparon unos con otros. Es un tema complejo del que todavía tenemos que adquirir mucha más información. Yo he participado en las misiones de Curiosity y Perserverance, que han ido a cráteres de impacto, donde podemos adentrarnos en el pasado del planeta y comprender la evolución hasta el presente.

-De momento hay que conformarse con el envío de robots y naves autónomas. ¿Para cuándo cree que se podrán enviar misiones tripuladas?

Esa es la gran pregunta. Desde hace treinta años se está hablando de ello. Hay que tener en cuenta que los rover Curiosity y Perserverance son unos vehículos extraordinarios, que pesan más de una tonelada y constituyen un punto de inflexión para doblar la curva hacia las misiones tripuladas porque veo difícil que se puede hacer algo más complejo y sofisticado. Yo estimo que para 2035 o 2040 se podrían enviar misiones tripuladas, pero no sólo depende de la ciencia y la tecnología; también depende de la economía, de la política e, incluso, de la pandemia.

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