El domingo se cumplen 40 años de la última gran nevada en Molina de Segura

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El próximo domingo 12 de febrero se conmemora el 40 aniversario de la última gran nevada en Molina de Segura. El 12 de febrero de 1983 era sábado y los molinenses disfrutaron de un día de magia que sólo los más veteranos del lugar podían recordar, cuando en el año 1926 tuvo lugar en el municipio otro día de bajas temperaturas y lluvia de nieve que terminó cuajando. Así lo recuerda el informador local y dinamizador de varias páginas en redes sociales, Paco Ayuso, una fecha inolvidable para él porque coincide que es el día de su cumpleaños.

“Era un sábado de mercado, cuando este aún se hacía en la calle de La Estación y Paseo Rosales, y el tiempo estaba nublado desde muy temprano, como si fuera a llover en una mañana muy fría”, recuerda Ayuso. Y añade con sarcasmo que “los jóvenes aún estaban en la cama, tras pasar un viernes noche en la discoteca S´heylas, bailando, bebiendo y sin parar de reír”, tal y como refleja también en las páginas de InfoMolina.

Sobre las nueve de la mañana comenzaron a caer aquel sábado de 1983 los primeros copos de nieve, que fueron cuajando poco a poco y tiñeron las calles de Molina de un gran manto blanco.

Los niños se disponían a jugar su jornada de ligas escolares en las pistas del instituto de Formación Profesional y en el colegio Salzillo. Pero las ligas se suspendieron. “La única competición que hubo fue la de tirar bolas de nieve unos a otros”, señala Ayuso, que aquel día cumplía 13 años.

“Y los hombres de la casa habían marchado a echar unas horas a las fábricas de conservas para limpiar bien la maquinaria en la recta final de la campaña de la naranja”, subraya el informador molinense. Y en el mercado semanal todo era sorpresa y estupor para los vecinos que gritaban incrédulos “¡está nevando!”

Por todos los rincones de la localidad se escuchaba el mismo comentario. La gran mayoría no había visto nunca nevar en Molina y algunos pocos lo habían hecho desplazándose a zonas donde es más común que caiga la nieve, como ha sucedido estos últimos días en Sierra Espuña o en las pedanías de Caravaca y Moratalla.

Aún no existía el parque de la Compañía

Ayuso también apunta que aquel sábado de 1983 «los fotógrafos, como el Molinero o Robles, hicieron caja porque hubo gran demanda de carretes para fotografiar en familia un momento para la historia”. Así fue. El solar donde se hoy se levanta el parque de la Compañía (se construyó tres años después de la nevada) se llenó de decenas de familias que retrataron la inusual estampa, muñecos de nieve incluidos.

“Uno tras otro se podían ver los muñecos de nieve, con su respectiva zanahoria como nariz, y que daban un poco de miedo cuando comenzaba a anochecer”, recuerda Ayuso.

Tras aquel 12 de febrero de 1983 no se ha visto una imagen igual en Molina. En momentos puntuales ha caído lluvia de nieve que no ha llegado a cuajar. Pero la auténtica gran nevada que rememoran los molinenses fue aquel sábado de carnaval de hace cuarenta años.

Imágenes cedidas por Paco Ayuso.

 

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